En diálogo con #ElAireDeLasMisiones, la licenciada en Nutrición Florencia Córdoba desmitificó el consumo de grasas y explicó que no todas son perjudiciales. Señaló que las grasas de origen vegetal, presentes en aceites, frutos secos, semillas y pescados de mar, aportan beneficios para el corazón, tienen efecto antiinflamatorio y contribuyen a la salud mental.
❤️ En contrapartida, advirtió que las grasas de origen animal, como la grasa visible de la carne, la piel del pollo o la grasa de cerdo, pueden acumularse en los vasos sanguíneos cuando su consumo es frecuente, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, alertó sobre las grasas trans, presentes en muchos productos ultraprocesados, que calificó como "aún más dañinas".
Respecto al uso del aceite para cocinar, explicó que el aceite es saludable cuando se consume en crudo, pero al exponerse a altas temperaturas pierde sus propiedades y genera compuestos perjudiciales. También remarcó que reutilizar el aceite varias veces aumenta aún más su efecto nocivo.
Sobre la grasa de cerdo para cocinar, aclaró que puede ser una alternativa ocasional para altas temperaturas, aunque insistió en que no debe convertirse en un hábito frecuente ni consumirse en exceso.
Finalmente, destacó que la alimentación debe analizarse de manera integral. "No es lo mismo comer un reviro de vez en cuando que hacerlo todos los días", explicó, y remarcó que la actividad física, el consumo de frutas y verduras, la hidratación y otros hábitos saludables también son determinantes para cuidar la salud.