Adyanis Castillo Licea
Corría el año 1895, y el fervor revolucionario dentro y fuera de Cuba continuaba impetuoso, exigiendo de estrategias para un reinicio de la lucha llevada desde el exterior hacia territorio cubano. La consagración de José Martí a la causa de la libertad de Cuba en ese período turbulento, le van atribuyendo la condición de patriota inmortal.
El 29 de enero de 1895 se materializaron las aspiraciones de cientos de cubanos cuando, tomadas en virtud las demandas expresas y urgentes de la Isla, José Martí firma la orden de alzamiento para protagonizar en Cuba la segunda guerra de independencia contra el colonialismo español. Le acompañaron en este importante momento, el general José María Rodríguez, representante personal de Máximo Gómez, y el comandante Enrique Collazo, enviado de la Junta Revolucionaria de La Habana. (Escuchar audio+)