Con 21 años, Ix Jab ya es defensora de los derechos humanos. Forma parte de la Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas y cada día lucha por el derecho de las comunidades indígenas para quedarse en su tierra, a pesar de que ningún documento les respalde y se enfrenten, cada día, a desalojos forzosos. Es, también, universitaria sin dejar de ser defensora, lo que influye en su salud mental y en la relación con sus compañeros de clase. Y, dentro de la lucha colectiva, debe hacerse valer ante los líderes de su comunidad por ser mujer y joven.