Genio militar y por otra un psicópata capaz de asesinar a su propio hermano fríamente. Lo que si es cierto es que Atila no era igual a los otros hunos, era un jugador calculador y despiadado que se apoyaba en su brillante mente militar para conquistar territorios. Su único objetivo es la conquista de las ciudades romanas donde pondrá a prueba sus brillantes nuevas tácticas de asedio.