“Desperté hoy en un lugar solitario. Una cabaña, un precioso paisaje y yo. Un silencio infinito se apoderó de mí y fue allí, donde comencé a escuchar la siguiente voz: “¡Has despertado! Bienvenido/a, a Ti... Bienvenida la Vida.
caminando y hoy es tiempo de que reconozcas el poder que has estado llevando contigo.” En ese instante, comencé a sentir como todo en ese lugar, se hacía vida con mi presencia. Damos vida al agua con tan solo respirar, con el solo latido de nuestro corazón sus partículas cobran vida y forma. Damos vida y olor a nuestra tierra con cada paso. La naturaleza vive cada vez que la admiramos. El sol brilla cada vez que tus ojos se iluminan. Elegí tomar el bote de mi corazón y navegar hasta el centro de ese maravilloso lago y allí, sí... -en se precioso lugar- sentí como una danza infinita y silenciosa se creó en el agua sin parar. Una sensibilidad infinita comencé a sentir y dije: ¿Cómo hasta ahora puedo reconocer toda la vida que he tenido en mis manos? Todo despierta cuando tú y yo despertamos! Así que lloró! Y lloró de alegría y de vida! Y agradezco por el don de vida que tengo y me siento realmente en conexión y entonces doy gracias a cada hoja de mi árbol, cada ser que ha venido a darme vida de su vida y a todos aquellos a los que he podido dar vida de mi vida!!! Gracias Maestro Interior, porque hoy puedo reconocer la vida de mi ser espiritual y sí, hoy finalizado nuestro reto, pero para mí apenas comienza esta nueva vida! Gracias universo infinito Hoy estoy listo/a, para caminar reconociendo que todos los días de mi vida puedo crear algo maravilloso!!!” - Memorias de un Aprendiz