Tener una buena vida financiera implica tener finanzas sanas y bien administradas, aprender a construir riqueza y aprender a manejar dificultades, problemas, adversidades, crisis e inconvenientes. Pero debemos recordar que el dinero no es un fin en sí mismo y que debemos tener convicciones fuertes que nos lleven a nuestros objetivos financieros. Si realmente queremos tener una vida financiera exitosa, debemos encontrar un equilibrio entre el dinero y las cosas que realmente importan en la vida.