Después de la cruenta segunda guerra mundial, en la que millones soviéticos perdieron la vida, el pueblo aspira a vivir mejor. La URSS está en el apogeo de su poder, el ejército rojo ocupa la mitad de Europa y Stalin es uno de los grandes héroes de la guerra a ojos de mundo. En los gulag los detenidos albergan grandes esperanzas pero la llegada no implica un respiro para la represión que sufre el pueblo soviético a manos de Stalin.