El 26 de enero de 1934 los delegados del 17° congreso del partido comunista soviético se reúnen en el Kremlim. Este congreso marca el triunfo definitivo de Stalin en su asalto a ostentar el poder absoluto en la Rusia bolchevique. Todos los oradores alaban al recién proclamado todopoderoso Stalin y no mencionan las desastrosas políticas de los últimos años, la mayoría tiene miedo, tiene miedo de ser deportado a un gulag ya que será con Stalin en el poder cuando se vea la proliferación de los gulag y purgas por parte del hombre de acero.