Las afirmaciones del presidente colombiano Gustavo Petro sobre la pertenencia de la isla Chinería, en el río Amazonas, atizan innecesariamente las relaciones diplomáticas entre Colombia y Perú, cuyas poblaciones tradicionalmente han mantenido una relación pacífica durante décadas. Para el Perú, no existe un diferendo limítrofe ya que esa zona fronteriza con Colombia fue delimitada con tratados. Según algunos sectores políticos colombianos, las afirmaciones de Petro, hoy presidente y exmilitante del grupo subversivo M-19, solo busca ocultar los problemas políticos y económicos que ha generado su gobierno.