Si escuchaste el episodio anterior, seguramente podrás intuir que si nuestra disposición emocional depende del ejercicio de convivir, entonces nuestras habilidades sociales también vienen del entrenamiento de exponernos frente a otras personas. Las habilidades sociales son muy complejas, comenzamos a aprender de ellas mucho antes de que podamos hablar, es en ese acto de imitar lo que conocemos como “normal” lo que nos ayuda a ir creando habilidades sociales.