Un Año Santo o Año Jubilar, en la tradición católica, es un gran acontecimiento religioso. Es el año de la remisión de los pecados y de las penas. Es el año de la reconciliación, de la conversión y de la penitencia sacramental. Un año jubilar es el año de la solidaridad, de la esperanza, de la justicia, del empeño por servir a Dios en el gozo y la paz con los hermanos.
En la Iglesia tenemos también los años temáticos o relacionados con temas específicos y estos tienen que ver con que la Iglesia observa el paso del tiempo a través del calendario litúrgico, que incluye fiestas como Pascua y Navidad, y tiempos como Cuaresma y Adviento. Pero a éstos momentos los Papas pueden sumarle o resolver dedicar un tiempo para que se reflexione con mayor profundidad sobre un aspecto específico de la enseñanza o creencia católica.