Echando una mirada a nuestra vida a través del deporte, mis hijas y yo (25 y 20 años ) coincidimos en que el deporte nos ha servido como un “desahogue “.
Superamos frustraciones, y recibimos recompensas en equipo .
Hoy por hoy pienso y trato de ser ejemplo para mis hijas : debemos procurarnos una vida plena ... una vida feliz “
Tere Zilli
Ser mamá deportista ha influido en mi crecimiento personal, he tenido la oportunidad de que mis emociones se vayan a tope experimentando la felicidad y eso me ha ayudado a fomentar valores en mis hijos y en las personas que me rodean. Tengo una percepción de la vida distinta a cuando estaba estática.
Los invito a todos ustedes a ponerse objetivos lejanos para tener una motivación de alcanzarlos y saber que todo en esta vida es posible
“siendo tu misma, amando a los que te rodean “.
Felly Espinosa