Adaptarse a vivir en des armonía no es vivir. El resentimiento, soledad, tristeza entran lentamente en el alma y un día nos desconocemos, hemos dejado de ser personas de bien.
La situación que aceptamos amarga la existencia y los pensamientos negativos reinan.
Blanca Almeida invita a reflexionar sobre las situaciones disarmónicas que reprimimos y marca un camino para cambiarlas.