Impresionante también esta disertación "La repercusión filosófica y teológica del holocausto” de Miguel García-Baró López.
El horror debe ser pensado para ser prevenido. El interés primario que en él se tiene no es siquiera el de medirse con lo
más temible, para comprobar la propia consistencia; sino, mucho antes que cualquier otra mira que haga referencia al
modo en que nos cuidamos de nosotros mismos, de lo que se trata es de comprender sus condiciones de posibilidad para
procurar impedirles la llegada a la existencia...