La niebla se acumula en los ojos oscuros
y no deja ver claro la nieve de los montes,
la música pone el sonido pero es el sonido
el que hace la música.
Estamos acabando con esa primavera
que nació por los hombres, salieron de las cuevas
y se fueron haciendo parte del Universo,
mientras mueren los versos cantados con los arcos y flechas,
con los yugos y llantos que nos da la intemperie.
Las puertas ya no aguantan empujes de tiranos,
y amenazan las manos como zarpa de lobo,
la vida se nos vuelve bocado de un Adán
que se engulle las leyes con saña emponzoñada
y amenaza moradas creadas para amar
y oscurece los vientos que empujan para el sol.
La luz ya no acompaña ni alumbra oscuridades,
se defiende lo propio, no se unen verdades
que otorguen a mentiras cárceles a lo eterno,
ni que cierren infiernos que dan a manantiales
el temor y el olvido naciendo en las mejillas
caminos terrenales de lágrimas y horrores
conque limpian la frente después da dar descanso
a quien mata recuerdos, historias y costumbres.
los caciques y zarzas y aceptan con la ira quemar los manantiales
del hombre, el de siempre, el que intenta por siempre
dar vida y no cerrarnos nunca ese camino abierto
que nos conduce siempre hacia las libertades.
Chema Muñoz©