Usted podría sentir que cuando usted aceptó a nuestro Señor Jesucristo por primera vez, hubo un gran fuego y emoción que de alguna manera se ha ido desvaneciendo poco a poco. ¿Qué podemos hacer cuando ya no sentimos esa misma emoción y se nos pone la piel de gallina en la adoración como antes? Acompáñenos en este mensaje en donde el Mayor Maldonado nos dirá cómo recuperar ese sentimiento amoroso.