Hay millones de padres que no son cualquieras, los hay obreros que pasan la noche en vela para cuidar de sus hijos y la familia, los hay científicos que tampoco conocen de muchas horas de sueño, también dirigentes que llevan las riendas de un pueblo y sienten en la sonrisa de sus muchachos la de miles de niños y niñas que forman parte de sus responsabilidades cotidianas.