Una vez que te tuve, me traje al paladar
el regusto y las sombras que te tomas a oscuras,
entre esas soledades que buscas y te vienen
en el vientre y la estepa, cuando la pubertad
vive en la llama, en la carne y el calor de un beso
vale más a escondidas.
A escondidas ¿porque? si todos saben ya
que seremos los dioses, si ya de salto en salto
a radar de vampiros la sangre se nos hierve
solo con la mirada, y se ríen de nosotros
porque somos los últimos de vivir la sonrisa,
de tocar los timbales, de saltar de alegría,
de pintar en los ojos el color arcoíris
que dibujan tormentos.
Malditos sentimientos cuando nace ese amor
que se pierde asimismo en solo una mirada ,
cuando pasas de largo mirando escaparates
para no dar siquiera el aire que respiras,
entre tanto mi aire muere dentro de mí
y renace tan solo cuando estas allá lejos.
Comprendo a cada instante que me vine a este mundo
solo para encontrarte, para vivir a saltos como viven los tontos,
desnudando tormentos dentro del corazón,
contando los instantes que quedan para verte
y volver a morir espacios de silencio que rompen los latidos
desde este corazón.
Un corazón de lluvias
con la luz de galaxias en pasillos del cole
entre esos recreos ausentan el timón
y el brotar de los pasos cuando vas muy despacio
camino al directorio.
De haber nacido antes hubiéramos estado
juntos en ese claustro tomando los apuntes
para el fin del trimestre, esperando la hora
del fin de cada día al salir del colegio,
pero soy un alumno, y tú la directora,
y se me llora el alma por no haber coincidido
juntos en la nacencia, esperaré de nuevo
a la reencarnación, veré en esa ocasión
si alcanzo el momento de unirnos de nuevo
como en aquellos tiempos allá en Babilonia.
Chema Muñoz©