El veganismo es un movimiento positivo para los activistas de éste, pero a veces puede caer mal según el discurso que tenga y, también, entendiendo la disrupción que causa en los hábitos ajenos y nuestra cultura como argentinos. ¿Cuánto afecta esto en nuestra decisión de dejar (o no) de ser especistas? ¿Tenemos que cambiar la cultura que hay por sobre las comidas para que funcione?