En el 451 a.C. se formó un comité, los decenviros, que compilaron y codificaron las leyes romanas en un solo texto, llamado la Ley de las Doce Tablas. Pese a las tiránicas maquinaciones de los decenviros, las Doce Tablas aseguraron un claro imperio de la ley para todos los ciudadanos, independiente de la riqueza o clase social.