Olvida la imagen elegante de los cruceros modernos. Viajar en el siglo XIX significaba semanas en el mar, camarotes estrechos, comida simple y el constante movimiento de las olas. A bordo del SS Great Britain, pasajeros y tripulación compartían un viaje largo e incierto entre continentes, donde el tiempo parecía avanzar lentamente entre viento, madera y océano infinito. Una historia tranquila sobre cómo era realmente cruzar el mar en la era victoriana.
Historia Aburrida para Dormir – Historias suaves sobre vidas difíciles