A los 17 años, el gobierno de los Castro lo encarceló por el delito de encubrimiento por despedir a su familia que intentó escapar en lancha de Cuba. En la prisión de La Cabaña descubrió su oficio de escritor y obtuvo, entre otros, los premios Premio Václav Havel 2020 para la disidencia creativa. Premio Alejo Carpentier, que organiza el Instituto Cubano del Libro (2001); Casa de las Américas, en el género de cuento (2006); Premio Internacional Franz Kafka de Novelas de Gaveta, convocado en la República Checa (2013); y el premio de narrativa Reinaldo Arenas (2016), otorgado por el Club de Escritores Independientes de Cuba (CEIC), Neo Club Ediciones y el proyecto conjunto Vista-Puente de Letras.
En diciembre de 2012 volvió a la cárcel y fue condenado por el régimen castrista a cinco años de cárcel. En abril de 2013 fue trasladado a la prisión 1850 de San Miguel del Padrón en la cual ha padecido malos tratos y tortura. Ese mismo año Ángel recibió el Premio Internacional “Franz Kafka de Novelas de Gaveta”, concedido en Praga, por El verano en que Dios dormía.