Carmen nos cuenta la historia de Deborah. Una perrita que fue rescatada y dada en adopción a una familia que parecía ser la adecuada, sin embargo fue una total decepción. Difundamos el mensaje principal de esta historia: No se puede jugar con la vida de una mascotita, ellos tienen sentimientos y si planean tener una mascotita en casa, tengan en cuenta que es una responsabilidad de por vida.