Somos tan poderosas, fuertes, capaces, intrépidas, soñadoras y al vez la peor jueza 👩⚖️ con nosotras mismas.
Para mi este año ha estado lleno de aprendizaje profundo y no precisamente ese aprendizaje amoroso que sabe a miel, sino más bien de ese que duele, te hace llorar y te hace cuestionarte todo lo que eres y todo lo qué haces. ¿Qué pasa si sólo decides ser amable contigo misma y jugar un poco?