¡Hola! Qué alegría saludarte.
Hoy quiero hablarte de algo que todos enfrentamos, aunque no siempre lo admitamos: las amistades falsas.
Hay personas que llegan con sonrisas, palabras bonitas y apoyo temporal…
pero cuando las cosas cambian, desaparecen o, peor aún, te lastiman.
Y lo más doloroso no es perderlas, sino darte cuenta de que nunca fueron lo que parecían.
Quizás te ha pasado.
Has confiado en alguien, le abriste tu corazón, contaste tus sueños… y después usaron eso para herirte.
Te sentiste ingenuo, defraudado, con el alma partida en pedazos.
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