La radioafición no nació en laboratorios de la NASA; nació en garajes, en techosllenos de cables y en el deseo genuino de personas comunes de hablar con elresto del mundo. Si alguien te hace sentir que no sabes lo suficiente, elproblema no es tu ignorancia, es su falta de memoria. Todos fuimosprincipiantes. Todos tuvimos miedo de apretar el PTT por primera vez.
Saca esaradio de la caja. Desempólvala. Pregunta sin miedo, aunque creas que es unatontería. Porque al final del día, la mejor antena no es la que tiene másganancia, sino la que logra unir a dos personas que tienen ganas de escucharse.