25.1.1. Agua potable. Es el agua que es apta para la alimentación y
uso doméstico o de industrias alimentarias, comprendiendo el
agua corriente y el agua de pozo, manantial o aljibe que cumpla
con las características que se establecen en esta sección para
«agua potable».
Por otro lado, hay que recordar que no es lo mismo agua de red que agua embotellada, aún cuando sean ambas potables.
Una gran diferencia es que la primera tiene adición de cloro a modo de conservador, mientras que la otra tiene prohibido usar cualquier sistema conservante.
Otro dato a tener en cuenta es que estas especificaciones varían en el tiempo con diferentes criterios legales (por ejemplo en contaminantes que se debe asegurar su ausencia, o las cianotoxinas) y el M.S.P. está facultado a redefinirlas o a permitir variaciones porque sin perjuicio de los valores máximos permitidos por las regulaciones.
SITUACIÓN ACTUAL
Debido al déficit hídrico y a los embalses privados (más de 400 en el Santa lucía solo) el aporte de agua a las reservas, en especial San Severino se ha reducido por debajo del límite crítico, lo que eleva el contenido de barros y además solamente podría durar unos días más.
Por esto, y para permitir una mayor duración de la reserva menguada, se empezó a tomar afluente de aguas abajo, y que, al estar mezclada con el Río de la Plata, presenta una salinidad elevada. Esto lo hace teniendo que adaptar sus procesos, que por el tipo de planta que tiene OSE no puede remover esta cantidad de cloruro de sodio. Es importante notar que el agua que ha llovido no se ha trasladado a los caudales porque no alcanzó para el escurrimiento, y por los embalses de captura de agua de privados.
Como el agua de red tiene una eficiencia menor al 50% de llegada a los hogares, es importante notar que, además de escasear, se desperdicia mucho, lo que en épocas de afluencia normales solo es un problema de costos.
Por otro lado, la función higiénica del agua de red es más importante por su función de higiene que para el consumo (porque para consumo después de todo hay alternativas), interrumpir el suministro no es una hipótesis aceptable, por lo que OSE tomó (y fue avalada por el M.S.P.) para modificar los límites aceptados, de manera transitoria, por encima de los legales.
CONSECUENCIAS
Tolerar un empeoramiento de las características sensoriales del agua de red para consumo, junto con los problemas que puede (potencialmente) causar a personas (especialmente las no diagnosticadas que no se tratan) que la beban, es claramente el mal menor comparado con lo que sucedería si la población entera se viera impedida de poder realizar la higiene o sanitización de su entorno. En este sentido la resolución del M.S.P. es la única responsable para cumplir su misión fundamental: custodiar la salud pública.
El primer caso es más una molestia que un verdadero problema de salud, pero el segundo podría tener consecuencias de malas a catastróficas, si se declarara una epidemia por esa causa.
En cuanto a los filtros domésticos, ni están diseñados ni tienen capacidad de remover cloruro de sodio, por lo que son inútiles para esta situación, y además puede disminuir su vida útil.
En cuanto a las aguas envasadas para equipos dispensadores o envase final, las aguas minerales no se ven afectadas porque las fuentes de acuífero se mantienen inalteradas, pero las mineralizadas que parten del agua de red, tienen que adaptar sus procesos porque de otra manera el sabor empeoraría mucho. Lo más adecuado es inclinarse, por cualquier causa que no sea el precio, por la mineral natural, sea o no gasificada.