En días de ciclismo, de debates sobre Nairo, Egan, Rigo y Supermán López, es bueno recordar dónde empezó todo. El ciclismo nació como una práctica de patricios para convertirse en el puente que unió a una nación dividida en plena Violencia; para hablar de Egan y compañía primero hay que hablar del Zipa, de Cochise, de Lucho y de una historia de gestas que es, en sí misma, una metáfora de lo que es Colombia