El escándalo entre Clinton y Lewinsky fue un momento decisivo en la política estadounidense a finales de los años 90. Cuando se reveló en 1998 la relación entre el presidente Bill Clinton y Monica Lewinsky, una becaria de 22 años en la Casa Blanca, no solo generó un enorme escrutinio mediático, sino que también llevó a la Cámara de Representantes a iniciar un juicio político contra Clinton.