El hogar, que debería ser el espacio más seguro, se constituye en el más violento contra la mujeres y las niñas. En muchas ocasiones, el agresor es alguien cercano, del entorno de la víctima.
El hogar, que debería ser el espacio más seguro, se constituye en el más violento contra la mujeres y las niñas. En muchas ocasiones, el agresor es alguien cercano, del entorno de la víctima.