Dorángel Vargas no era chef… pero sabía lo que le gustaba al paladar.
En los años 90, Venezuela se topó con uno de sus personajes más macabros y mediáticos: un caníbal andino con barba de náufrago, mirada perdida y declaraciones gourmet. “El muslo es lo mejor”, decía en televisión nacional, como si estuviera recomendando un corte argentino.
Mató, descuartizó y se dio un festín. Las autoridades dijeron que era inimputable, los medios lo convirtieron en leyenda… y él simplemente seguía hablando de su dieta carnívora como si hubiera salido de MasterChef Venezuela: edición infernal.
En este episodio, analizamos su historia, sus crímenes, su diagnóstico psiquiátrico y su inesperado estrellato mediático.
Advertencia: contiene descripciones explícitas y probablemente te arruine el asado del domingo.
¿Moraleja? Nunca confíes en alguien que insiste demasiado en cocinarte “algo especial” sin que tú lo hayas pedido.