La manera de romper el círculo perpetuo de la injusticia es empezar a darle importancia al excluido, al que no ha sido tomado en cuenta, al que parece menos interesante.
Apliquemos el ejercicio del profeta Ageo a nuestra vida cristiana que es no quedarnos en lo que había y llenarnos sólo de culpa y arrepentimiento sino para tener ánimo y lograr algo mayor y mejor, algo que no existía.
La Palabra de Dios nos muestra que Él permanece por encima de los nuestros cambios; que la humanidad está conectada, nuestras acciones repercuten en otros; a pesar de nuestro pecado Dios en todos los tiempos tiene un resto que será semilla de transformación, conversión y vida.
FIESTA DE SAN MATEO, APÓSTOL Y EVANGELISTA Jesús en el Evangelio de San Mateo es presentado como Maestro, quien en continuidad y a la vez en superación con la ley nos muestra el querer definitivo de Dios y lo hace posible en nosotros a través de la conversión, la fe y la obediencia.
Tomemos distancia de los imperios de este mundo basados en arrogancia, codicia y crueldad y a pesar de las intrigas y codicias de los hombres Dios sigue haciendo su obra.
Llamar bien al mal y mal al bien, transmitir mensajes contradictorios que traen confusión y desinterés, y la perdida de la unidad son consecuencias de no tener sana doctrina en la Iglesia.
La fe hay que exponerla y defenderla, no podemos dejar que se desfigure el Evangelio, pero cuidado con caer en discusiones estériles o en tratar de sacar lucro de la fe.