Los cristianos debemos anunciar a quienes van comenzando en la fe que, al aceptar el mensaje de Cristo y vivir de acuerdo con él, tendrán que enfrentar persecución.
En la actualidad el enemigo quiere encadenar la Palabra de Dios encadenando a los mensajeros de la Palabra y levantando acusaciones en contra de la Virgen María y el Santo Rosario.
Pide que el Espíritu de Dios se reavive en ti porque solo Él te da amor, alegría y fuerza para superar la vergüenza y la cobardía, enemigas que van a querer que te encierres y te acomplejes.
La esperanza se hace activa al apresurar el retorno de Cristo en la medida en que nuestra vida y palabra acercan a otros a Dios, teniendo conciencia que Él es paciente porque quiere que todos los hombres se salven.
Pidamos a Dios que nos abra el entendimiento para ver que los tesoros que Él nos ha dado nos conducen a reconocernos hijos de Dios y a apartarnos de la corrupción para participar de la vida divina.
DOMINGO DE PENTECOSTÉS, CICLO A La Promesa de Dios es el Espíritu Santo, no hay don mayor por eso hemos de anhelarlo y pedirlo con frecuencia porque todo lo que es bello, bueno y que tiene la Iglesia viene de Él.