El fruto de hacer una buena pausa para orar y reflexionar sobre nuestra vida permite que Dios nos lleve a descubrir nuestras rebeldías pero también su misericordia.
El recorrido desde los patriarcas hasta el tiempo de Jesús nos recuerda la providencia de Dios que va guiando a su pueblo y muestra lo que Él tiene preparado para nosotros.
DOMINGO XXV TIEMPO ORDINARIO, CICLO C El cristiano cuando es serio en su opción desarrolla inteligencia espiritual para hacer obras que acerquen a Dios con el dinero aunque esté plagado de injusticia y corrupción.
Si nos apartamos de la doctrina de la Iglesia estamos poniendo en riesgo nuestra salvación. No permitamos que se cambie lo que fielmente hemos recibido de los apóstoles.