- Primera lectura: Hechos de los apóstoles 12, 1-11. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.
- Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 R/. El Señor me libró de todas mis ansias.
- Segunda lectura: 2 Timoteo 4, 6-8. 17-18. He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe.
- Evangelio según san Mateo 16, 13-19: «Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?»
Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.