Todo por un "LIKE" todo por una reproducción. Se distorsionó la popularidad. No es popular el más talentoso artista, cocinero o educador. La popularidad vive momentos muy bajos, pues la misma sociedad expone sus vicios y carencias en la actual manifestación que se observa a través de plataformas sociales y masivas. Algunas, las pagas, tiene un salvo conducto, al ser productos pagos, el adulto, que posee una el dinero decide ver lo que ver y pagar lo que paga. No ocurre lo mismo con los contenidos gratuitos, donde se hace incluso apología al delito y se golpea con fuerza la moralidad ciudadana