Hoy me he levantado contradictorio, o al menos es lo que le ha ocurrido a Ábalos, que parece que en un año ha cambiado de parecer respecto a la intervención del precio del alquiler. Si ya lo teníamos mal los jóvenes para independizarnos, ahora ni te cuento...
Menos mal que está ahí Sánchez para decir que se compadece de nosotros... Aunque mucho decir y poco dar.
Mientras tanto Bárcenas sigue arrastrando a los antiguos altos cargos del PP, tocándole esta vez a la mujer con más prisas de la Gran Vía, Esperanza Aguirre, todo ello mientras que Pablo Casado prepara la mudanza de la sede de Génova.
Al parecer esta semana sólo van a tener algo que celebrar los riders de las empresas de delivery, que al final están viendo cómo hay una posibilidad de que no les timen por trabajar.
¡Quédate, que empezamos!