Durante años, el liderazgo autoritario ha sido visto como un obstáculo para la creatividad y la innovación en las empresas. Sin embargo, un estudio reciente publicado en el Journal of Small Business Management plantea una visión distinta: en el caso de las empresas familiares, un estilo de liderazgo estricto y jerárquico puede favorecer la innovación, especialmente bajo ciertas condiciones.