El té es una bebida relajante que desprende un olor muy agradable. Es además estimulante. Para quién no esté acostumbrado al principio su sabor le puede parecer algo raro e incluso un pelín amargo. Hay quien le toma solo o con azúcar. Al igual que el café. Existen países en que es una tradición desde tiempos inmemoriales, en el que se toma el té acompañado de unos dulces. La hora en que se saborea en naciones como el Reino Unido de la Gran Bretaña es muy taurina: las cinco de la tarde. A esta se la llama "tea-time". Los británicos la trajeron a Europa de una de sus posesiones en ultramar: en concreto de la India, que era la joya más preciada de su imperio y de las isla vecina de Ceilán o Sri-Lanka. Por otro lado, da gusto verle hacer y sentir ese olor tan bello que te penetra hasta lo más hondo de ti. Este humo esparcido por todos los rincones de los sitios en lo que se toma le da un perfume especial, que hace a los malos espíritus irse, ahuyentarlos. Por otra parte, dependiendo de los sabores los humos y los olores son distintos, pero en cualquier forma su belleza es inalterable e innegable. Es un humo muy diferente de los demás. No es para nada turbio y sí muy claro y diáfano. Da gusto verle esparcirse por todos los rincones. Con esa suavidad que parece la danza de un ballet muy sincronizado y perfectamente armonioso, y que forma figuras muy hermosas. Esas figuras las podemos imaginar y a la vez interpretar en por ejemplo los maravillosos versos de un precioso poemario llamado "HUMO DE TÉ" de una extraordinaria y talentosa poeta: VERÓNICA ARANDA . Ella con total merecimiento obtuvo el prestigioso e importante "PREMIO LEONOR" 2020. Organizado y patrocinado por la Diputación Provincial de Soria. Ella ha sido quién la ha editado y publicado. "HUMO DE TÉ" es un libro poemas dividido en cuatro partes: Rituales, Distancia y deseo, Bodegones y Postales de la aldea flotante. A través de ellos nos va describiendo las reflexiones, los soliloquios o pensamientos en voz alta que salen de lo más hondo del alma de ese precioso "yo poético", que en este caso es la propia VERÓNICA ARANDA, y que se refiere precisamente a ese "HUMO DE TÉ" que por un lado es real y por otro metafórico, pues le podemos dar, moldear las figuras en forma de interpretaciones personales al leérle. VERÓNICA ARANDA nos hace no solamente introducirnos sino acompañarla en ese ritual que es tomar el té. Esto lo hace en esas cuatro partes que le acabo de nombrar. Ellas son también una especie de paradas en las que también podemos admirar con nuestra imaginación los diferentes cuadros pictórico artísticos(me estoy refiriendo a los "BODEGONES") que hacen formarse de una forma sublime a la poesía. El arte pictórico y el poético afortunadamente siempre unidos. Este tiene continuidad en el siguiente, pero de una forma metafórico-fotográfica: Postales de las Aldeas flotantes. Aquí, en "HUMO DE TÉ" VERÓNICA ARANDA conjuga maravillosamente bien la imagen fotográfica enteramente de los versos incardinados en completa libertad(versos libres), que nos sirve para admirar su belleza, su plasticidad y armonía. Un gran número de ellos son cortos. Son como instantes, flashes contínuos, impactos. Sirva este ejemplo "A LA HORA DEL TÉ": Siempre hiere el silencio/dentro de un naranjal/ a la hora del té,/como hiere la taza/cuando flotan recuerdos,/cuando solo nos resta/ir a buscar una hoja satinada/y declinar la invitación. Aparte de la muy íntima unión entre imagen y poesía les tengo que destacar la cercanía, el lenguaje directo y sencillo de esas reflexiones muy certeras y sinceras. No existe un léxico rebuscado sino todo lo contrario. Esto hace que "HUMO DE TÉ" sea más atrayente y ameno para el lector al saborearle con su lectura. En cuanto al ritmo es pausado, despacioso, muy fresco. Como cuando saboreamos lentamente una taza de té. Las cadencias están muy elegantemente colocadas. Ellas hacen que hagamos esas pausas para disfrutarles aún más. En relación al estilo es espléndoroso. Lleno de un hermoso transfondo, que se presta a varias lecturas e interpretaciones. Hay que destacar sus muy fabulosos cromátismo y sus fenomenales atmósferas. Por ello es muy necesario saber escuchar y saber entender lo que nos decir. Por tanto, "HUMO DE TÉ" de VERÓNICA ARANDA. "PREMIO LEONOR 2020". Organizado, patrocinado, editado y publicado por la Diputación Provincial de Soria tiene ya por derecho muy propio un lugar muy vistoso en uno de los estantes muy privilegiados de la biblioteca radiofónico-sonora en por supuesto "Letras Encadenadas"