En este poderoso mensaje titulado “Icabod, sin gloria”, el pastor Luis Bravo nos lleva a uno de los momentos más oscuros en la historia de Israel, narrado en 1 Samuel 4:21-22. La escena es desgarradora: el arca de Dios ha sido tomada, el sacerdote Elí ha muerto, y en medio del dolor, una mujer sin nombre da a luz y decide llamar a su hijo Icabod, que significa “sin gloria” o “no hay gloria”. Su declaración no es solo el lamento de una madre, sino el grito de toda una nación que ha perdido la manifestación de la presencia de Dios.