Una de las primeras palabras que surgió durante la conversación entre Warnken y Briones fue prudencia.
Para el ministro, se trata de una virtud que, hoy día, redobla su valor en un escenario como el actual.
“Es la principal virtud en momentos como este”, agregó.
En ese sentido, resaltó que “las soluciones más fáciles están en los extremos“, mientras la prudencia “apunta al bien común”.
El ministro Briones también ahondó en el significado de individualismo, “un concepto manoseado” que se asocia al egoísmo.
“Es algo que, probablemente, los liberales no hemos sabido despejar con tanta fuerza, pero se ha instalado esa idea de que el individualismo es sinónimo de egoísmo“.
Asimismo, añadió que presentar el individualismo como la búsqueda del beneficio personal “es una simplificación tremendamente injusta”.
“Individualismo es reivindicar la originalidad humana en distintos aspectos […] Los liberales clásicos hablan de interés propio y el interés propio siempre tiene en consideración al otro: la justicia, el bien común, la empatía“.
Briones apuntó que, en definitiva, “lo que está inserto en el credo liberal es esta idea de que cada persona pueda aspirar y desplegar su proyecto vital“.