Serie Más intencionales: Muchas veces deseamos ver cumplidas las promesas de Dios sobre nuestra vida, pero nos preguntamos con ansiedad:
¿qué más se supone que haga si ya estoy orando, leyendo la Biblia y asistiendo a la iglesia?
En este mensaje, a la luz del libro de Daniel, somos confrontados con una verdad profunda: la fe no solo se siente, se vive con intencionalidad. Daniel y sus amigos nos enseñan que acercar el futuro de Dios a nuestro presente requiere decisiones claras, aun cuando son incómodas o contraculturales.
A través de Daniel 1 y 2, este mensaje nos muestra tres señales de una vida que decide apartarse para Dios:
Se alimenta bien, rechazando el alimento del mundo y dependiendo de Jesús, el verdadero Pan de Vida.
Se diferencia, no por talento, sino por una entrega intencional que refleja el carácter de Cristo.
Preserva incluso a sus enemigos, entendiendo que la obediencia personal puede convertirse en un canal de gracia y redención para muchos.