
Sign up to save your podcasts
Or


Convivencia es la acción de vivir en compañía de otra u otras personas. La interacción con otros es imprescindible y Dios mismo dijo que no era bueno estar solo. Sin embargo, la convivencia no siempre es fácil. La iglesia local es el ámbito en el que convivimos los creyentes y debemos hacerlo de la mejor manera posible.
En este mensaje veremos las indicaciones que Pablo le dio a Timoteo para saber cómo tratarnos entre nosotros y con quienes no pertenecen a la Iglesia para mantener siempre la armonía y tener una sana convivencia.
Dios es un ser social que busca relacionarse con nosotros para consolidar una profunda comunión. Hoy veremos el ejemplo de tres hombres que desarrollaron un carácter acorde a la santidad para profundizar su amistad con Dios y cerraremos con un cuarto hombre de cuya vida se debe el título del mensaje.
¡Vivamos como lo hicieron ellos y caminemos con Dios dejando que Él nos guie mansamente, sin sorprendernos si de repente somos llevados a su presencia por una… “Carroza de fuego”.
Ya pasó un mes desde que se abrió la agenda de 2026. Son 365 días en los cuales debemos administrar sabiamente sus horas para no desperdiciar ni un minuto. ¿Hemos dedicado el tiempo correspondiente y adecuado a las prioridades bíblicas? 1º Dios, 2º Familia, 3º Trabajo y 4º Ministerio.
En esta Santa Cena hacemos memoria de quien dio su vida y murió por nosotros. Llenemos nuestra agenda 2026 para vivir para Él y como Él quiere.
En una carta netamente instructiva para la iglesia y sus líderes, Pablo se enfoca ahora en el propio Timoteo en esta sección para aconsejarlo en lo personal.
En esta enseñanza repasamos los cinco consejos que Pablo le dio a Timoteo, y que podemos aprovechar también nosotros en nuestras vidas y ministerios.
Pablo nos recuerda que el crecimiento espiritual también necesita entrenamiento intencional. A lo largo de este mensaje, veremos por qué la piedad no surge por casualidad, cómo aprovecharla en nuestra vida diaria y por qué estamos llamados a vivirla y proclamarla.
Un llamado práctico y profundo a desechar las distracciones y enfocarnos en el “gimnasio de Dios”, con la certeza de que este ejercicio tiene promesa para esta vida y para la venidera.
Desde los inicios, la Iglesia se ha enfrentado a un gran peligro: la apostasía. Esta consiste en el abandono de la fe y la corrupción de la buena doctrina y la adopción de malas enseñanzas.
El mensaje de hoy consta solo de dos puntos sobre las malas y buenas enseñanzas.
En nuestra primera celebración de la Santa Cena de 2026, la invitación es a que nos preguntemos cómo vivimos nuestro camino de vida junto a Jesús. ¿Somos como Judas o somos como Pedro? ¿Solo estoy acompañándolo hasta que muera y me vaya al infierno como Judas? o ¿soy como Pedro que, aunque voy al cielo, lo niego para preservar mi vida?
Esta es una invitación a que este año vivamos dignamente en respuesta a lo que nuestro Salvador hizo por nosotros con su muerte en la cruz.
Pablo concluye esta sección de su carta admirado de lo que Dios fue capaz de hacer por amor a nosotros. El apóstol resume el ministerio de la segunda persona de la Deidad, como el Mesías redentor de la humanidad caída, a través de 6 afirmaciones INDISCUTIBLES:
1. El Hijo de Dios fue manifestado en carne.
2. El Hijo de Dios fue justificado en el Espíritu.
3. El Hijo de Dios fue visto de los ángeles.
4. El Hijo de Dios fue predicado a los gentiles.
5. El Hijo de Dios fue creido en el mundo.
6. El Hijo de Dios fue recibido arriba en Gloria.
Este es el misterio de la piedad, Dios rescatando al pecador a través de Cristo.
El deseo de Dios para nosotros es que nos conduzcamos correctamente en su casa para que disfrutemos de la bendición de vivir una vida pura y santa que, a su vez, sea de bendición para otros. El objetivo de Pablo al escribirle a Timoteo esta carta fue instruirlo para que se manejara correctamente en la Iglesia, la cual describe como Casa de Dios, Columna y Baluarte de la Verdad.
Hoy, ahondaremos en estas tres definiciones que hace el apóstol Pablo de la Iglesia.
Al igual que en cualquier empresa, la Iglesia tiene una segunda línea de directores, “oficiales en la Iglesia”, que son los diáconos. Ellos se encargan de aliviar la tarea pastoral para que él pueda dedicarse al estudio de la Biblia, a preparar sus predicaciones y a orar por la congregación, entre otros motivos.
Ya vimos los requisitos de los pastores y ahora veremos los de los diáconos, los cuales son muy similares, y ahondaremos en los cuatro requisitos que deberán cumplir los aspirantes al diaconado.
From the publisher's feed

13 Listeners