De ante mano pedimos disculpas, ya que por problemas técnicos, durante la transmisión el audio de este estudio se encuentra cortado.
"En la voluntad permisiva de Dios, a veces hacemos cosas equivocadas pero que de forma muy extraña terminan bien; esta no es la norma sino la excepción a la regla. En el caso de Abram, pese a su manera de actuar, Dios tuvo una promesa sobre él y Dios velaría por cumplirla.Abram, en su reciente experiencia en Egipto, es librado de la complicada situación que armó mintiendo acerca de su esposa y permitiéndole, en este caso a Faraón, tomarla como su mujer, haciéndola parte de su harén (o harem). En lugar de matarlo, o hacerle algún tipo de mal, Faraón solo lo expulsa de Egipto, sin embargo, le permite llevar todo lo que había conseguido y también recuperar a su mujer. Dios puso temor en el corazón de Faraón. El cuidado providencial de Dios sobre Abram es evidente. No porque Abram hizo lo bueno, sino porque Dios tuvo una relación de pacto con él. Esto es gracia amados hermanos; la historia de Abram es una historia de la gracia de Dios sobre un hombre común. ¿Qué hace especial a un hombre común sino a gracia de Dios que reposa en él?Ahora, en el capítulo 13, Dios sigue trabajando en la vida de Abram, ahora separándolo de uno de sus familiares que desde el principio no tuvo parte en este llamado de Dios a Abram. Hablamos de su sobrino Lot.Interesante como Dios está trabajando en la vida de Abram, aún si Abram se diera cuenta o no, Dios estaba llevando su plan adelante.Amados, Dios tiene planes perfectos, para personas imperfectas. Por eso a veces nos cuesta entender que es lo que Dios quiere, porque son tan perfectos sus planes, tan exactos, tan precisos, que a nosotros, gente tan imperfecta, nos cuesta seguirle el paso a Dios y confiar en sus planes, aunque son perfectos." Pastor Rodrigo Cisternas.