""La semana anterior vimos cómo el Señor Jesús tenía su plan de defensa frente a la tentación, El no podía pecar, pero Satanás insistentemente en tres oportunidades, de forma directa, con sus métodos y estrategias diabólicas a través de los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, atacó a su humanidad para que así como lo consiguió con el primer Adán, ahora quería que el segundo Adán, Jesús, dejara de depender del Padre, y de esta forma truncar el plan redentor del Señor." Pr. David Hernández