"Hermanos, como hemos estudiado, seguir a Cristo nunca ha sido presentado como un caminofácil. Jesús jamás llamó a nadie prometiéndole comodidad, aceptación social o una vida sinconflictos. Mas bien, ha mostrado claramente las dificultades que el camino angosto tiene.Él llamó a hombres y mujeres a seguirle, y seguirle tiene un precio.En Mateo capítulo 10, el Señor está enviando a sus doce discípulos a la misión de entregarsu mensaje de salvación, la luz de la verdad a un mundo de mentira y pecado. Antes deenviarlos, Él no los engaña ni los ilusiona con falsas promesas. Al contrario, les diceclaramente lo que les va a costar ser sus mensajeros.Este pasaje no fue predicado a incrédulos curiosos, sino a discípulos llamados, escogidos yenviados. Y lo que Jesús les dice a ellos, hoy nos lo dice también a nosotros." Pr. David Hernández