Los días de fiesta se llevan a cabo anualmente; las lunas nuevas, mensualmente; los sábados, semanalmente; y el comer y beber, diariamente. Diariamente comemos y bebemos a Cristo, semanalmente tenemos completamiento y descanso en El, mensualmente experimentamos un nuevo comienzo en El, y durante todo el año El es nuestro gozo y disfrute. Por lo tanto, diaria, semanal, mensual y anualmente Cristo es para nosotros la realidad de toda cosa positiva, lo cual implica lo universalmente extenso que es Cristo. | Pr. Ricardo Reyes M.