Desde la caída en el huerto del Edén la tentación ha sido parte de la vida humana. Los hombres más santos han tratado de evitarla y resistirla usando todos los medios conocidos: abstinencia, silicio, peregrinaciones, flagelaciones, etc. Mateo 4:1–11 relata una de las batallas más monumentales y misteriosas de todos los tiempos: la confrontación entre Jesucristo y Satanás.