Hace dos mil años, el Dios todopoderoso, el Creador y Sustentador de los cielos y de la tierra, el autor de la vida, la luz que alumbra a todo hombre, vino a este mundo, se introdujo en nuestra historia para dar vida a los que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, y para dar luz a aquellos que estábamos en el valle de sombra de muerte.