Génesis 27 es la conclusión del relato en Génesis 25 donde Esaú vende su primogenitura por un plato de lentejas. Nos muestra que, al despreciar su primogenitura, Esaú también perdió la bendición. Génesis 27 es un trágico escenario de caos familiar. Y, sin embargo, en medio de ese escenario de caos vemos cómo Dios providencialmente encausa (como un rio) cada acción humana para llevar a cabo sus propósitos eternos.